Rosario Martínez

Rosario Martínez

Maestra y escritora mexicana. Mi pasión es contar historias que imagino con base en una mezcla de realidad y fantasía. Mi obra es muy versátil: desde cuento y novela infantil; hasta libros de cuentos para todo público. Abordo el thriller, suspenso y misterio en la producción de mis obras, sin dejar de lado el género realista. Mis personajes son entrañables compañeros del lector en su viaje al universo imaginario de las historias que duermen en las letras dentro de los libros… hasta que sus páginas son abiertas.

He sido ganadora de un primer y tercer lugar, seleccionada ganadora, finalista y mención honorífica en distintos concursos de cuento en México, Argentina, Perú y España.

Las coronas de tía Mela

RELATO FINALISTA

1er Concurso "Relatos en femenino"

L
os atardeceres empezaban a refrescar en la ranchería. La visita a la casa que se convertía en centro de reunión los dos meses anteriores al día de muertos iniciaba a las cinco de la tarde. Se disponía todo lo necesario sobre la mesa cubierta con un mantel de hule floreado. Empezaba la hechura de las coronas de muerto, actividad que la tía Mela comandaba en la familia.        

Llegaban las convidadas con buen humor y muchas novedades que comentar entre las asistentes. Tenía la casa un minúsculo jardín con varias matas de flores de cempaxúchitl que obligaban a detener la mirada en su color amarillo, y a respirar el aroma que despedían. Era un olor que ellas asociarían para siempre con el día de muertos y con la tía Mela. Su esbelta silueta vestida con falda oscura hasta el tobillo y blusa blanca de encaje le daban un aspecto elegante. Peinaba su cabellera veteada con canas en una trenza que acomodaba en un molote. Como único adorno lucía unas arracadas.

La tía Mela nunca se había casado. Había criado a una sobrina como hija, pero la joven se había marchado lejos después de casarse. Sin embargo, la tía Mela casi nunca estaba sola, a menudo recibía la visita de sus familiares y amistades.

Mientras trabajaban, las mujeres conversaban sobre la familia, los quehaceres cotidianos, las idas al mercado que quedaba un poco lejos; al que llegaban caminando por las calles de terracería disparejas y llenas de baches que las conducían hasta el lugar situado a un costado de la parroquia, la cual se levantaba con sus altas torres a la orilla de la carretera.

Ellas rizaban el papel para que tomara el aspecto de una flor. Las confeccionaban de varios colores: rojo encendido, descoloridas rosas, blancas y azules. Este proceso artesanal era una ocasión única que daba a la familia la oportunidad de acercarse, reconocerse y recordar a sus difuntos. A veces un ambiente de melancolía impregnaba las sesiones por el recuerdo de alguno de los parientes más cercanos. Poco a poco la casa se llenaba de coronas florales colgadas de varios clavos ensartados en las paredes encaladas.

El dos de noviembre las mujeres llegaban puntuales a la cita para arreglar las tumbas de sus familiares. Acarreaban cubetas llenas de agua, con ellas recorrían los pasillos flanqueados por siempreverdes, esquivando a los grupos de gente ruidosa. Las tumbas eran muy variadas; algunas tenían lápidas sencillas, otras ostentaban pequeñas capillas con ángeles y santos y había también las que solo eran montones de tierra con cruces de madera podridas por el sol y la lluvia, en la que el nombre y la fecha de defunción resultaba casi ilegible. Estas eran a las que la tía Mela y su comitiva se dirigían. Con entusiasmo se dedicaban a regar los montones de tierra desparramados, un agradable olor a tierra mojada invadía el ambiente y reconfortaba a las mujeres que trabajaban afanosas bajo el sol de noviembre. Armadas con brochas y pintura daban un baño de color a la cruz y retocaban el nombre del difunto. Por último, el detalle más importante: ensartaban las coronas en las cruces mientras sonreían contentas y orgullosas admirando su creación.

Cerca de las tres de la tarde se sentaban sobre las tumbas y se disponían a comer, lo hacían con buen apetito entre pláticas, recuerdos y anécdotas acerca de sus muertos. Ya tarde abandonaban el panteón. Al salir estaban varios puestos donde vendían comida. También estaban las camionetas que cargaban cobijas de lana, mientras el vendedor repetía incansable a voz en cuello el pregón anunciando su mercancía.

Casi de noche la tía Mela regresaba a su casa. Al entrar veía con nostalgia su jardín sin flores. Después de lavarse las manos, iba en busca de una carpetita blanca que ponía sobre una mesita instalada en una esquina de la sala. De arriba del ropero bajaba un álbum con una única foto. Tomaba con cuidado el retrato en sepia de un hombre joven con ojos grandes y oscuros; la recargaba contra la pared, finalmente colocaba dos velas largas y esbeltas, una a cada lado de la imagen. Buscaba en el fondo de su red una espléndida rosa roja que comprara esa tarde en las afueras del panteón, le daba un beso fervoroso y la colocaba frente a la imagen del hombre. Cerraba las cortinas y se disponía a orar mientras las lágrimas bañaban su rostro doliente, solo iluminado por la luz de las velas.

Mi obra

El aniversario y otros cuentos

Libro de cuentos

Mi primera obra publicada. Es un libro de cuentos apto para toda la familia. Recibió mención honorífica en el 9º. Concurso Nacional de Cuento de Tintanueva Ediciones. (México, 2014)

Cambio de estaciones

Novela

Es un thriller con una pizca de romance. Narra la intensa vida interior de una mujer que en un rapto de ambición experimenta una conducta que la sume en una desolada tristeza. La evolución anímica de la joven sigue paralela a las estaciones del año. Toda la historia se desarrolla en una lóbrega y un poco claustrofóbica mansión.

Aluzía y Sombría

Novela infantil

Es una novela infantil de corte clásico, llena de magia y fantasía. El escenario fantástico y una historia llena de aventuras son un atractivo para los niños que se adentran en sus páginas. Los personajes encarnan la bondad y la maldad en una lucha permanente por prevalecer.

Pasos en el viento

Libro de relatos

Es un libro con diez relatos donde el suspenso se va construyendo entre diversas intrigas, ambientes y personajes siniestros, hasta desembocar gradualmente en el terror. Contiene elementos próximos a lo fantástico y sobrenatural. Sus personajes experimentan sentimientos como el miedo, el amor, la soledad y el odio que en ocasiones los llevan poco a poco hasta los límites de la locura. Aldea Global Ed. México 2020.

Dicen sobre mí

Rosario Martínez tiene textos disímiles tanto en temática, género, como en estilística y que, sin embargo, son muestra fehaciente del gran talento y versatilidad de su autora.
Mariana Amparán
Lic. en Letras Españolas,
dedicada a la comunicación política
Rosario presenta obra con un gran trabajo estructural; en cuanto a la forma, el texto mantiene todos elementos que debe contener un cuento moderno: los niveles de tensión, la estructura del mismo, el lenguaje y la psicología de los personajes están bien conformados.
Alejandra González
Escritora
La obra de Rosario Martínez nos deleita con la fineza de sus letras, regalo de inspiración imperdible.
Aldea Global Editorial
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